martes, 2 de diciembre de 2008

De Walesa a Gorbachev:

8) Los juicios críticos de Plinio Corrêa de Oliveira a Juan Pablo II
(Julio Alvear Téllez)


Como se sabe, antes de ser elevado a la Cátedra de Pedro, el Cardenal Karol Wojtila pertenecía a aquellos obispos detrás de la Cortina de hierro que seguían la línea del famoso Cardenal Wyszynski, quién había optado no por la resistencia total al régimen comunista, sino por una política de “coexistencia pacífica”, que la prensa internacional presentaba como la gran solución de la guerra fría, incluso en el ámbito religioso.

Cuando murió Paulo VI, Plinio Corrêa de Oliveira se planteó la hipótesis de que fuera elegido Pontífice precisamente el Cardenal Wyszinsky o alguien de su línea. Y publicó un artículo llamado “O Cunctator: um maximalista?” (Cfr. "Folha de S. Paulo", 28 de octubre de 1978) haciendo ver los peligros del mito de la “coexistencia pacífica” de Wyszinsky.














El Cardenal Wyszinsky, "el Cunctator" junto el Cardenal Wojtila, ya Papa









El artículo tuvo gran difusión y acabó siendo entregado a todos los periodistas acreditados en el Vaticano en los momentos previos a la elección a Albino Luciani, quien sería Juan Pablo I:

Veamos lo que dice:






"1 . Tras la cortina de hierro, el bloque católico más compacto e influyente es constituido por Polonia, con sus treinta millones de católicos. Puesto el hecho de que, al fin de la última guerra, los occidentales abandonaron ingloriamente – para decir sólo esto – la heroica resistencia de los católicos polacos, al mismo tiempo antinazistas y anticomunistas, ese gran bloque fue sepultado en la noche tenebrosa de la dominación comunista.

2 . Para hacerse efectiva, la dominación soviética encontraba dos obstáculos: la secular alergia de los polacos al colonialismo ruso y, principalmente, la incompatibilidad entre la catolicísima población polaca y el régimen marxista, el cual es, por definición, ateo, amoral e igualitario. Tales obstáculos imponían para los comunistas de Moscú una alternativa: o colonizar una vez más Polonia, sujetándola brutalmente a los procónsules rusos, y al mismo tiempo desencadenar en el país una persecución religiosa neroniana; o entonces conceder a la nación un "mínimum" de autonomía, gobernarla por medio de comunistas polacos y no rusos, y al mismo tiempo reconocer a la Iglesia un "minimum" de libertad.

3 . Evidentemente, la segunda fórmula era la única practicable. Sobre todo teniendo en cuenta el principio de Napoleón según el cual todo se puede hacer con bayonetas, excepto afirmar en la punta de ellas un trono estable. Pero, para los soviéticos, la sabiduría política no consistía sólo en optar por la segunda fórmula, sino también, y muy principalmente, en determinar ese "minimum" a ser concedido, en Polonia, al sentimiento nacional y a la Fe. El punto delicado consistía en saber si aquél y ésta se contentarían con un "minimum" que les permitiera tan solamente sobrevivir. Y en condiciones tan precarias que, con el curso de los tiempos, el comunismo consiguiera extinguir tanto la Fe cuanto el sentimiento nacional. De lo contrario, la concesión de ese "minimum" sería, para los soviéticos, una capitulación.

4 . Viendo la situación exactamente con los mismos ojos del de sus opositores comunistas, Mons. Wyszynski habría optado por aceptar ese "minimum". Pero aceptarlo sagazmente, aprovechándolo al máximo para mantener encendida la Fe. Y al mismo tiempo reaccionando con coraje contra todas las tentativas comunistas de reducir gradualmente ese exiguo "minimum". Sagacidad y coraje: precisamente las dos virtudes que brillan en la leyenda wyszynskiana.

5 . El resultado habría sido que, evitando de ese modo para Polonia los horrores de una perse

cución religiosa, Wyszynski conservó para su pueblo el don inestimable de la Fe.
Un resultado brillante, a buen seguro. Tan brillante que de él nació una leyenda. Es la leyenda de Wyszynski, el "Cunctator", es decir, el contemporizador, del cual se podría decir, como de su célebre congénere romano, Fabius que "cunctando restituit rem". También Wyszynski, contemporizando, habría salvado la causa pública.

Las leyendas crean un clima ingrato para cierto género de análisis. Si el cardenal polaco consiguió defender milímetro por milímetro la minúscula área de libertad que el comunismo dejó a la Iglesia, es porque dispuso siempre de instrumentos eficaces. En el caso concreto, esos instrumentos se reducían a la perspectiva de transformar Polonia en un brasero humano, a la manera de lo que fue la católica España durante la invasión de la península por las tropas revolucionarias y anticlericales de Bonaparte. Y si tal perspectiva contuvo a los soviéticos en los debidos límites, es el caso de preguntar si el Cardenal-Cunctator no habría actuado mejor siendo un Cardenal-Cruzado. En otros términos, que desatara sobre los procónsules soviéticos el tufón de una oposición religiosa como la que prostró por tierra al propio Napoleón.

Esa pregunta se impone en rigor de lógica. Pero ella contiene muchas "subpreguntas", para las cuales el público del Occidente no tiene siquiera los elementos de una respuesta. Por ejemplo, ¿no estaría exhausto, en la pobre y gloriosa Polonia de la post-guerra, el espíritu combativo, tan vivaz en los españoles? ¿Podría un brote de disconformidad épica y sacral del pueblo polaco contar con el apoyo anglo-americano, análogo al que la Inglaterra del siglo 19 (movida por britanísimos intereses) dio a los españoles, enviando a Wellington a la Península? Y así por delante.

Toda leyenda es brillante, atractiva, encantadora. Pero también agresiva. Ay! de quien busque discutir con ella. No tendré esa temeridad, en este restringido artículo. Ni me mueve el deseo de cuestionar esa leyenda, a la vista de la simple hipótesis de que el Cardenal-Cunctator ser aclamado Papa.

Al lado de las leyendas sólo vive bien la esperanza. Manifiesto la mía. Es la de que Wyszynski el Cunctator, si se llegara a sentar en el supremo trono de San Pedro, multiplique la sagacidad por la sagacidad, el coraje por el coraje y la leyenda por la leyenda, y dé al mundo el espectáculo deslumbrante de transformarse en un nuevo Urbano II, el bienaventurado conclamador de la primera Cruzada. Pues el minimalismo, quizá aconsejable para el arzobispo de Varsovia, no lo es, por lo menos en esta coyuntura, para el sucesor de Pedro.

En efecto, los millones de católicos que hay en el mundo libre pueden nutrir otras esperanzas que la de sus queridos y gloriosos hermanos polacos. No se trata, para los primeros, de obtener tan sólo un pequeño lugar al sol, semiaplastado por la bota soviética. Se trata, por el contrario, de evitar que esa bota ose emprender el aplastamiento de lo que resta del mundo libre.

Un programa de osadías apostólicas, un programa todo hecho de lo que Camões calificaba como "cristiano atrevimientos" ("Los Lusiadas", Canto VII, Estancia 14), he ahí lo que espero – y conmigo tantos y tantos millones de católicos! – del sucesor de Paulo VI.

El Cardenal-Cunctator se nos aparece rutilante con la gloria de legendarios y "cristianos atrevimientos" en la defensa de un "minimum". Cuanto deseamos que él brille en el trono de San Pedro con la misma gloria de los "cristianos atrevimientos", sin embargo hecha en defensa del "maximum". "Ad majorem Dei gloriam"- "Para la máxima gloria de Dios", tal era el lema de Santo Ignacio de Loyola. Tanto más cuanto, en los días que corren, el "maximum" aún puede ser obtenido, quizá sin la efusión de sangre cristiana, de la sangre que los cruzados tan espléndida y generosamente vertieron”

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Cuando Juan Pablo II fue elevado a la Cátedra de Pedro, Plinio Corrêa de Oliveira escribió en la prensa un esclarecedor artículo sobre lo que había representado Juan Pablo I y lo que le parecía que se iniciaba con el nuevo Pontífice. El escrito se denomina ¿E João Paulo II? ( Cfr. "Folha de S. Paulo", 28 de octubre de 1978):







“Me siento más a gusto en el actual clima post-cónclave, que en el que sucedió a la elección de Juan Pablo I. Reservando el respeto debido a los muertos – sobre todo de eclesiásticos, y de tan alta jerarquía como fue Juan Pablo I, debo decir que la euforia general, oriunda de su sonrisa, me dejaba un tanto perplejo.






Pues se trataba de una sonrisa tan avasalladora que barría del espíritu público el recuerdo de los problemas que de todas partes nos cercan. Lo que tenía a buen seguro la ventaja de hacer reposar a las almas exhaustas, y de distender a las supertensas. Pero que, de otro lado, podría venir a crear una generalizada despreocupación. Ora, la despreocupación no suprime los problemas, ni los resuelve. Muchas veces hasta los agrava trágicamente. Pues es la gran adormecedora de las centinelas...







Juan Pablo I
"una sonrisa tan avasalladora, que barría del espíritu público los problemas que nos cercan"



Ora, la elección para el Pontificado de un obispo de más allá de la cortina de hierro, como Juan Pablo II, produce un efecto diametralmente opuesto. Él pone en foco el más trágico de los problemas contemporáneos, en torno al cual los demás ejecutan sin cesar su farándula infernal.

Cuál sea ese problema salta a los ojos: debe el mundo decir sí o no al comunismo? Por eso, la atmósfera actual es toda de expectativa, al contrario de lo que ocurría en los breves y etéreos días en que Albino Luciani gobernó la Iglesia.



El contraste entre la "desproblematización" promovida por el primer Juan Pablo y el poner en foco los problemas provocado por el segundo sugiere hasta una pregunta que levanto sólo de pasada.




Los psicólogos, los pastores de alma, los peritos en propaganda y los políticos de gran envergadura reconocen hoy la importancia, a veces decisiva, de las ambientaciones. No es de creer que el Cónclave haya ignorado las cualidades "ambientales" del risueño Patriarca de Venecia. Y las tan opuestas, del político preocupado, y cauto, que afloran en la fisonomía del arzobispo de Cracovia.




Se puede decir que el primero parecía de encargo para amortiguar en el espíritu público el recuerdo de los problemas que el segundo parece de encargo para avivar. No es de creer que una asamblea del porte de un Cónclave haya subestimado ese contraste. ¿Habrá ella cambiado bruscamente de política, al hacer una segunda elección tan diversa de la primera? Y por qué?


Las preguntas importantes nunca se presentan solas. Esta trae de la mano otra. Al ser escogido un cardenal polaco, por qué fue preferido el menos ilustre de ellos, casi un desconocido para el grande público del Occidente? Por qué se dejó de lado al cardenal Wyszynski, el "Cunctator", del cuál me ocupé en mi artículo de 24 de agosto p.p.? Será Juan Pablo II un "Cunctator" también? O será un hombre afecto a la decisiones inesperadas y enérgicas? (...)



Juan Pablo II
"Las preguntas importantes nunca se presentan solas. ¿Será Juan Pablo II un "Cunctator" también? ¿O será un hombre afecto a las decisiones inesperadas y enérgicas?










Frente al comunismo, esquematicemos la enseñanza tradicional de los Papas:

a) El comunismo es un sistema filosófico que incluye una noción del universo y del hombre. Y, en consecuencia, de las relaciones entre los individuos y las sociedades: del modelo de economía, de política y de sociedad.

b) Por su parte, la doctrina católica, basada en la Revelación, enseña toda una concepción del universo, de las relaciones entre el hombre y la sociedad, de cómo deben ser la política, la sociología y la economía regidas por la ley de Dios etc.

c) Sistemas – llamémoslos así – de tal amplitud, o se armonizan en sus más altos ápices doctrinarios, o son incompatibles. Está eso en la propia lógica interna de uno y de otro.

d) Ora, dado que entre los principios ateos, materialistas y evolucionistas, que son el fondo del cono abismático del comunismo, y de otro lado la creencia en un solo Dios, puro espíritu, perfectísimo, omnipotente y eterno, y en Jesucristo, Hombre-Dios, en lo cual está lo más alto del vértice de la Religión católica, hay contradicción total. No puede haber en una y otra doctrina cualquier punto de conciliación.

e) De ahí se deduce que la única actitud mutua coherente de los adeptos de una doctrina con los de la otra es el embate.

f) Esto todo es claro para los espíritus lógicos. Pero es más o menos nebuloso para un número infinito de espíritus que dormitan agradablemente en las penumbras de las contradicciones, y para los cuales nada es tan desagradable como la lógica, máxime cuando es elevada a los más claros confines de ella.

g) Un católico, o un comunista, aunque sean lógicos en el puro campo de la doctrina, puede ser más o menos ilógicos y acomodaticios en la apreciación de los hechos. En la conducción de su política, como será, bajo este ángulo, Juan Pablo II? Es la gran cuestión.

h) El problema está lleno de matices. Tanto más cuanto, aún en los casos en que la lógica lleva a la lucha, esta última puede asumir formas incontables. Luchar no significa sólo atacar reciamente y de frente. Atacar es también coger desprevenido el adversario, desnorteándolo, confundiéndolo, para así enflaquecerlo, etc. Todo eso, los comunistas lo saben perfectamente. Y según su máxima de que, en la lucha de clase, los fines justifican los medios, lo practican también constantemente.


Bien entendido, los católicos saben que los fines no justifican los medios. Mas el uso de los medios lícitos comporta una considerable gama de destrezas. Nuestro Señor aconsejó que sus discípulos conjugasen la inocencia de la paloma con la astucia de la serpiente (Mt. 10, 16).

i) Ora, en las luchas de la opinión pública entre las minorías lógicas, a mayoría acomodaticia sólo constituye una "tierra de nadie”. Vencerá aquella de las minorías que supiere atraer a la mayoría.

j) En esa atracción de la mayoría, está empeñado a fondo el comunismo internacional. Por la acción de los doctores de la ilogicidad, nacidos de él como mentores de las famosas "líneas auxiliares", procura seducir a los de la "tierra de nadie” con una salida: a) los católicos, rechazando el ateísmo y el materialismo comunistas, puden aceptar los princípios políticos y sócio-económicos; b) los comunistas, en troca de tal aceptación, pueden conceder liberdad de culto a la Igreia, desde que ésta no ataque el régimen sócio-econômico comunista.


En suma, en el interior de la Iglesia habría tolerancia y libre curso para el comunismo socio-económico. Y en el interior de la sociedad civil habría tolerancia y libre curso para la Religión amputada de sus implicaciones socio-económicas. En consecuencia, el Estado no combatiría a la Iglesia. Y ésta recomendaría a sus fieles que colaborasen con el Estado colectivista.

Y así llegamos al punto sensible.





Los Papas hasta Juan XXIII enseñaron y actuaron de tal forma que todos los católicos sabían que era imposible tal salida, pues es fundamentalmente contradictoria con la doctrina y la misión de la Iglesia. Y es un hecho notorio que, en el decurso de los Pontificados de Juan XXIII y Pablo esta convicción se fue apagando en el espíritu de muchos y muchos católicos. Y que no pocos llegaron a afirmar, impunemente, la conciliación entre a Religión católica y el comunismo.

Cuál será, en esta materia, la actuación de Juan Pablo IIº? Qué reflejo tendrá, a este respecto, sobre a opinión pública?

Cada día iremos teniendo respuestas a esto. Sea él claro, sea él ambiguo. Pues también la ambigüedad ante lo inaceptable puede ser una forma de aceptación.
Oremos para que la actuación de él dé claridad a los espíritus, dé fuerza a los ánimos y de gloria a la Iglesia santa de Dios”.





En la III Conferencia del CELAM, de 1979, que marcaría una época para el progresismo en la Iglesia de América, Juan Pablo II dirigió un famoso mensaje, del cual la izquierda católica esperaba mucho.







Plino Corrêa de Oliveira dedicó sistemáticamente una serie de análisis a este mensaje en la prensa brasileña, difundido después en forma de libro. Reproducimos uno de sus pasajes y la conclusión general (Cfr. A mensagem de Puebla: notas e comentários – V (final), in "Folha de S. Paulo", 19 de maio de 1979):



En la parte final de su mensaje a la IIIª Conferencia del Celam, JUAN PABLO II dice que, fiel al compromiso evangélico, "la Iglesia quiere mantenerse libre frente a los sistemas opuestos, para optar sólo por el hombre".

En principio, ninguna corriente animada por el respeto de sí misma diría lo contrario, es decir, que ella no opta por el hombre, pero sí por algún sistema. Y esto, por lo tanto, incluso en detrimento del hombre.

Pero cuáles son estos "sistemas opuestos" entre los cuales el mensaje rechaza optar? Delante del panorama ideológico y político de nuestros días, parece tratarse del capitalismo y del comunismo.

Surge entonces una pregunta. Dentro de ese contexto, en qué consiste precisamente rechazar una opción entre estos dos regímenes?
Tomando en consideración las enseñanzas tradicionales de la Iglesia sobre el comunismo y el capitalismo, es fuera de duda que, teniendo Ella censuras a formular a uno y a otro, las censuras que dicen relación con el régimen comunista son tan más amplias y graves que las que tiene relación con el régimen capitalista, que el rechazo de optar entre ambas pide aquí una indispensable matización:

a) La Iglesia no opta por ninguno, en el sentido de que cualquiera de ellos contiene elementos incompatibles con ella;

b) Sin embargo, las incompatibilidades con uno de los regímenes son tan más amplias en comparación con las que tiene con el otro, que si fuera forzada por las contingencias a tener a uno u a otro como un mal, la Iglesia deberá optar con énfasis por lo que constituye un mal mucho menor (aunque, ni por eso, un mal pequeño).

* * *

Todo esto puesto, medido y pesado, es el caso de preguntarse que alcance tiene el mensaje de Juan Pablo II para el futuro de Brasil, del continente latino-americano, y, por vía de consecuencia, también del mundo. La justicia manda evitar dos afirmaciones perentorias: - el mensaje tuvo un alcance enorme, porque cortó el paso al comunismo: - el mensaje no tuvo ningún alcance, porque dejó el camino abierto al comunismo.

En efecto, frente al comunismo, el mensaje de Juan Pablo II ni cerró enteramente el camino (y sería tan necesario que lo hubiera hecho), ni dejó el camino enteramente abierto. El cerró a medias la puerta (lo que no deja de ser de cierta utilidad)".






El año 1979 Juan Pablo II visitó su Polonia natal. Fue todo un acontecimiento, no sólo por su coincidencia con el Cardenal Wyszynski, sino también porque a partir de ahí el Pontífice eligió a Lech Walesa como símbolo de lo que esperaba para Polonia y Europa del Este, dominados por el comunismo.






Ahora bien, como Walesa representaba a la sazón la “tercera fuerza”, el espíritu de composición y cierto ideologismo socialista autogestionario, su política fracasó, pues los sectores más duros del anticomunismo polaco no le siguieron.




De 1979 a 1981, Plinio Corrêa de Oliveira fue analizando la situación en particular y el compromiso de Juan Pablo II por Walesa en múltiples artículos de prensa de los cuales seleccionamos algunos extractos. Asimismo, evaluó el fracaso general de la política vaticana de distensión con los gobiernos comunistas.



Después de la visita, las preguntas...
("Folha de S. Paulo", 23 de junho de 1979)

“En Polonia, la Religión Católica vive bajo persecución desde que fue implantado el régimen comunista; la visita del Pontífice prepara el cese de ella, o su recrudecimiento? O, entonces, anuncia al mundo que ambas partes se conforman con el "statu quo"?


Sí, el mísero "statu quo" actual, en que los comunistas están en la despreocupada posición de perseguidores, y la Iglesia en la dura condición de mísera perseguida, la cual tiene miedo hasta de hablar un poco más alto porque puede romper así el "modus vivendi" y exponerse a ser estrangulada. (...)

El público se quedó sin saber lo que resta de catolicismo declarado, activo y fervoroso, en la tierra de Santo Estanislao. Ora, este punto era capital para analizar la eficacia apostólica del régimen de relaciones establecido entre los cardenales Wyszynski y Wojtyla, de un lado, y el gobierno comunista polaco del otro.


Ese régimen consistía – y consiste – en que la Iglesia tiene una angosta franja doctrinaria dentro de la cual le es lícito contestar al régimen, sin que este se vengue cerrando todos los templos. Esa franja se circunscribe a la refutación del ateísmo marxista, fundamento filosófico del régimen. Y aun así, esa refutación, la Iglesia (reducida legalmente a algunos templos, seminarios e instituciones, y por lo tanto pequeña como un pajarito) es obligada a hacerla con voz de pajarito. Serenamente, casi se diría melódicamente. Si no desciende sobre ella el látigo.

Pero entonces sobre qué la Iglesia debe callar? Ella vive en Polonia en “estado de pajarito” comprimido por la mano de un verdugo. Según la práctica general en los países comunistas, la familia no es en la legislación polaca sino un harapo, y la propiedad privada no es sino un recuerdo del pasado.

Con esto, el "status" polaco contradice, de uno o de otro modo, casi todos los Mandamientos de la Ley de Dios: honrar padre y madre, no pecar contra la castidad, no desear la mujer del prójimo (en lo tocante a la familia); no hurtar, no codiciar las cosas ajenas (en lo tocante a la propiedad). Contra tal "status" aplastantemente anticristiano, la Iglesia nada puede hablar. O tan poco, que equivale a la nada.

De algún modo, el episcopado polaco aceptó las reglas del juego. Fuera de la tal franja, él no habla. ¿Cuál el resultado desde el punto de vista del fervor popular? La elección de un Papa polaco, la visita de éste a la su tierra natal, la acogida que le dispensó el gobierno, de látigo en mano, pero con una sorprendente sonrisa en los labios, todo esto reunía "au grand complet" las condiciones posibles en la Polonia de hoy para llevar el entusiasmo religioso al auge de los auges. Como fue en México. O tal vez más aún.

Del lado del Occidente, la prensa de izquierda, la de centro, y muy notablemente la derechista, aplaudían de antemano en la expectativa de una apoteosis. ¿En qué dio todo? En la más optimista de las hipótesis, en un festival animado. O sea, en un fruto aguado.

Durante toda su visita, sin embargo, el Papa no hizo otra cosa sino mantenerse en la franja de temas consentida por el gobierno comunista.

Todo lleva a creer que él haya notado bien el desfase entre las esperanzas en que pulsaba el mundo, y la realidad que encontró delante de sí.
Llegó a Roma dando muestras mucho más de cansancio que de alegría. Y fue directo Castelgandolfo, para descansar. Descansar y pensar.

De lo que él pensare, ¿resultará la afirmación de la antigua línea Wyszynski-Gierek? O resolverá pedir la ayuda de sus grandes antecesores, un Bienaventurado Urbano II, un San Gregorio VII, un San Pío V, un San Pío X, a fin de ver más y mejor?

Esta oración, deseamos que él la haga, y que la deponga a los pies de Dios omnipotente. Maria, Medianera de todas las gracias, Auxilio de los Cristianos... de este lado y además de la malhadada cortina de hierro”.



"MOLES" E MOLES
("Folha de S. Paulo", 11 de abril de 1981)





Juan Pablo II y Lech Walesa


“Su gran día de gloria (de Lech Walesa) fue cuando Juan Pablo II lo acogió con honras muy parecidas – la comparación es de órganos de la prensa romana – a las que los papas dispensaban otrora a los monarcas del Sacro Imperio Romano-germánico, en visita a Roma.

Para efectos de opinión pública, tan solemne bendición papal equivale a otorgar un bastón de mariscal, de condestable, que guíe el espíritu del pueblo. Un buen estratega preferiría mil veces esto a un gran periódico. Walesa no tuvo siquiera la complicación de una elección. Sabiendo que él es el hombre de confianza de la diplomacia del Vaticano, el Gobierno polaco permitió que comenzara a circular en el país una edición mensual (90 mil ejemplares) en polaco de "L’Osservatore Romano", órgano de la Santa Sé. Era claro que, en el periódico, las esperanzas de Vaticano en Walesa se reflejarían lisonjeramente.

Con todo esto, ¿que terreno consiguió Walesa conquistar, hasta aquí, al comunismo polaco? Ninguno. Experimentó tan sólo un fracaso que lanza una dura hipoteca sobre el prestigio de Vaticano en Polonia. "Solidaridad" creció y ha llegado a su auge sin dar oídos, hasta aquí, a las arengas conciliadoras de Walesa. El movimiento tampoco se ha dejado intimidar por la posible hecatombe de una invasión rusa. Y procede así gloriosamente. Pues en la Historia nada se hace de pinacularmente grande, que no importe enfrentar riesgos de hecatombe, en uno u otro sentido del término.

El hecho es que, impulsado por los “duros” que en Occidente nadie – o casi nadie – conoce, pero cuya gesta los anticomunistas comenzamos a admirar, "Solidaridad" está desafiando Moscú.



El “condestable” del Vaticano apuntó con el bastón para un lado: el pueblo se fue para el otro. (...) "Solidaridad", con su centro “duro” , avanza”.

("Folha de S. Paulo", 18 de agosto de 1981)



“Con el total fracaso de Walesa – a quien entretanto Juan Pablo II diera, en la sala del Consistorio, un aval sin precedentes – se apagó la proyección internacional del jefe sindical polaco. Colocándose como líder de la tercera-fuerza entre el gobierno comunista de su país y las masas descontentas, perdió la confianza de éstas. Ahora que el gobierno polaco parece perdido (en su estrategia), Walesa va a tender a reconstituir en “Solidaridad" el apoyo de base que perdió”.


La "Berceuse" que Revel olvidó
("Folha de S. Paulo", 8 de febrero de 1980)

"En su último número, trayendo en la portada una fotografía que se diría surrealista del dictador Tito (o, antes una fotografía magníficamente realista, patentando todo lo siniestro de su cara, de su fisonomía y de su mentalidad), "L’Express", el bien conocido semanario parisiense, publicó un artículo de Jean-François Revel intitulado "La fin des berceuses", es decir, "El fin de las canciones de cuna".

La materia, con elegante precisión bien francesa, se distribuye en una introducción, una explanación en doce puntos numerados, y la conclusión. Pero el título tal vez pudiera haber sido más preciso. Pues habla de "berceuses" en plural, y sólo se ocupa de una, cuando hubo por lo menos más de una, de trascendental importancia.



Una y otra no adormecieron, de hecho, dos niños cualesquiera, sino dos singulares y respetables pacientes: madre y hijo. La madre con dos mil años de edad, y el hijo con mil quinientos. (...)

El hijo es el mundo latino-germánico que resultó de las invasiones bárbaras del siglo V. La Santa Iglesia Católica Apostólica Romana lo generó para la vida sobrenatural, bautizándolo y evangelizándolo . E "ipso facto" lo hizo nacer para la civilización cristiana (...)

La explicación del título del artículo viene inmediatamente en el primer párrafo: "Por qué fracasó la détente? – Porque en la mente de los occidentales ella expresaba la suspensión de la agresividad soviética, y en la mente de los soviéticos, la suspensión de toda réplica occidental a la agresividad de ellos". Como se ve, la canción de cuna fue la "détente". Y el dormido, el Occidente.


Hago notar: sólo él, no. La Iglesia – que no comprende sólo el Occidente, sino el mundo entero – también sufrió los efectos adormecedores de la lúgubre y análoga canción de cuna. (...)

La "berceuse" soviética destinada a la opinión católica fue mera adaptación a los temas religiosos, de la misma "berceuse" cantada sobre los Estados laicizados del Occidente. Comenzó a ser cantada bajo Pío XI, con el título de "política de la mano extendida". El vigoroso pontífice silenció el cántico de la serpiente en 1937, con la encíclica "Divini Redemptoris". Pero la pachotada filosófica que fue Jacques Maritain la retomó bajo Pío XII. Aunque se mantuviera, frente al comunismo, en la posición irreductible y polémica de sus antecesores, este pontífice dejó el filósofo cantar.

Cuando Juan XXIII ascendió al solio pontificio, el sonido de la "berceuse" se propagó en siempre más numerosas áreas de la Iglesia.


Vino el Concilio Vaticano II, y el mutismo –que escandalizará a los siglos venideros – de la augusta asamblea ante el mayor adversario que la Iglesia tuvo en toda su Historia indica, hasta la evidencia, que la canción de cuna ya entonces iba adormeciendo victoriosamente el orbe católico. Diciendo esto, no voy más allá de lo que constató Paulo VI al lamentar que la Iglesia pasaba por un misterioso proceso de "auto demolición"(alocución de 7-12-68), y que el "humo de Satanás" había penetrado en ella (alocución de 29-6-72).

"Bien entendido, esas dos afirmaciones se reportan a una desolación aún mayor de que la torrencial infiltración del comunismo en los medios católicos. Pues es preciso tener en cuenta también la expansión, tan afín, del progresismo”.


El Fracaso de la "Détente" y la Política Vaticana
("Folha de S. Paulo", 18 de febrero de 1980)


“En el campo católico, como hacer cesar esa catástrofe que, a proseguir sin frenos, mataría a la Iglesia si Ella fuera mortal?

Bastan las palabras salidas de los labios de un sólo hombre. Del sucesor de aquel a quién fue dicho: "Tú eres piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" (Mt. 16, 18). De él (Juan Pablo II) depende, en último análisis, que todo resista en el orbe católico, o que todo se desmorone. Es la elección que debe hacer.



Juan Pablo II promueve al "hombre de la maleta" de Pablo VI, al ejecutor de los trágicos acuerdos del Vaticano con los regímenes comunistas, Cardenal A. Casaroli. Lo designa Secretario de Estado del Vaticano.


Oh! cuánto pedimos a Nuestra Señora, Medianera de todas las gracias, que, continuando en la larga y ardua senda en la que él dio algunos primeros pasos, llegue al momento ápice en que diga la palabra correcta para abatir la murallas del Error, del Mal y de lo Hediondo, y levantar las de la Verdad, del Bien y del Sublime”.

En la década de los ochenta, el Estado de confusión en que se encontraba la Iglesia respecto a la infiltración socialista-comunista invadía el mismo Vaticano.

Plinio Corrêa de Oliveira denunció esta situación en un artículo llamado “La inquebrantabilidad de la Fe vence a la astucia” (Folha de S. Paulo", 9 de julio de 1984), reproducido por distintos órganos de prensa de América y Europa:


“Noticia difundida por la Agencia Ansa al mundo entero, y publicada inclusive por varios periódicos romanos: el "camarada" Alessandro Natta, nuevo secretario-general del Partido Comunista Italiano, en entrevista pedida por la Radio Vaticana, afirmó no ver en la fe católica un "obstáculo", sino, por el contrario, un "posible punto de apoyo" para las "perspectivas" que, a juicio de él, el PCI y la Iglesia Católica tienen en común. Esas perspectivas son "la liberación del hombre y de los pobres y la afirmación de los valores de la paz y de la moralidad en su más alto sentido"("Il Messaggero", Roma, 30.6.84)

En la ocasión, la entrevistadora designada por la Radio Vaticana indagó a Natta si acaso "surgirá algo de nuevo en las relaciones del PCI con el mundo católico". La respuesta del político italiano fue evasiva, sin embargo no desprovista de significado: "Será oportuno y justo seguir la inspiración que viene de lejos, de Gramsci y Togliatti, a la cual Enrico Berlinguer dio una contribución que considero extraordinaria".

Los tres líderes que Natta mencionó lucharon arduamente dentro del propio Partido Comunista por la renovación de su línea de conducta hacia la Iglesia. La actitud tradicional del PCI en esta materia era la de confrontación total. O sea, lucha de la totalidad de los comunistas contra la Iglesia, resultante de un desacuerdo total de pensamiento, de metas y de métodos.

Análoga era la posición de la Iglesia. Ella se manifestaba en la condena total de la doctrina comunista, en la prohibición a todos los católicos de que lean (sin las debidas licencias) libros comunistas, de afiliarse a un partido comunista, de prestar a la conservación o expansión de órganos comunistas cualquier forma de apoyo.

Tal vez la límpida rigidez de esa actitud nunca se haya manifestado con mayor coherencia y fuerza que en el famoso decreto de 1949, aprobado por Pío XII, en que el Santo Oficio declaraba excomulgados y apostatas de la fe católica a todos aquellos que profesaran, defendieran o divulgaran la doctrina comunista.(...)

En los círculos católicos, ¡que bomba, que terrible bomba, es esta entrevista de Natta! (...) Como por ironía, la "bomba" estalló precisamente en la fiesta de San Pedro y San Paulo, el 29 de junio. El día 30 la difundían los periódicos. El "Avvenire", órgano oficioso del episcopado italiano, de ella dio una noticia concisa, desacompañada de comentarios. El "Osservatore Romano", órgano oficioso de la Santa Sede, mantuvo un silencio completo... Hasta cuando?

Todos los días, al despertar, me pregunto, antes de informarme por los periódicos, si finalmente habrá sido publicado por la prensa alguna protesta de Vaticano. Y hasta aquí la única respuesta que obtengo, que el pueblo fiel, que la Cristandad obtiene, es el silencio. Durará este hasta poco antes que el presente artículo salga a luz? En tal caso, alteraré mi artículo para compartir con mis lectores la alegría de esa buena noticia.


Y mientras eso no se diere que haré? Entristecido, pero incondicionalmente fiel, más que nunca creeré en la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. Más que nunca la amaré. Y esto harán tantos y tantos otros católicos esparcidos por el mundo. Ayúdenos Nuestra Señora a llevar al auge de la intensidad esta fe y este amor, precisamente en esa hora tan triste.


Estoy convencido de que la inquebrantable fidelidad de los que así actuaren constituirá una contraofensiva más fuerte, más gloriosa, a los ojos de Dios, que lo que tiene de ultrajante la victoria momentánea y blasfema que Alessandro Natta gesticula para el mundo. La inquebrantabilidad en la fe y en el amor de Dios vencerá así las astucias del odio revolucionario”.


En diversos artículos de prensa, Plinio Corrêa de Oliveira siguió analizando el Pontificado de Juan Pablo II. Subyace en todos ellos, más allá de las contingencias históricas, un juicio tremendo, lastimoso, dramático, que engloba en verdad a todos los pontificados posconciliares.

El juicio es el siguiente: los pontífices, de Juan XXIII a Juan Pablo II han renunciado en sus relaciones con el mundo a restaurar la Civilización Cristiana, poniendo el prestigio del Papado en lo que tiene de más dinámico al servicio de valores pan-religiosos o meramente humanitarios.

Cuando se derrumbó el sistema soviético junto a sus satélites, en muchos ambientes eclesiásticos, especialmente cercanos a Juan Pablo II, se divulgó que esa caída del comunismo político era un cumplimiento de las profecías de Fátima, del que, en consecuencia, venían a ser realizadores activos el propio Pontífice polaco junto a Gorvachov.

El Vaticano siguió en esa misma postura mucho después incluso de la muerte de Plinio Corrêa de Oliveira, y fue todo un símbolo el que en los mismos días de junio del 2000, en que el Cardenal Ratzinger publicaba el famoso Tercer Secreto de Fátima (o mejor, lo que dijo ser tal) y afirmaba que el mensaje profético de la Madre de Dios era cosa del pasado (sic), que ya se había cumplido, el Cardenal Sodano celebraba las "memorias" del Cardenal Casaroli -el "hombre de la maleta"- con una invitación del Vaticano a Gorvachov, celebrado -junto a Casaroli!!!!- como gran protagonista de los sucesos que derrumbaron el sistema soviético.


Plinio Corrêa de Oliveira pensaba otra cosa, como es de prever, tanto del Mensaje de Nuestra Señora de Fátima, como del papel de Gorbachov (de Casaroli, mejor ni hablar).

Y lamentó que Juan Pablo II se pusiera al servicio de un juego internacional –aplaudido unánimemente por los grandes medios de prensa y los líderes políticos occidentales- cuyos resultados conducían no a la era de paz prometida por la Virgen en Fátima sino a la universalización del caos y la disgregación en Oriente y Occidente. Es por lo demás, dígase lo que se diga, la situación que precisamente hoy estamos viviendo.
Un comentario actual, una antigua previsión
("Folha de S. Paulo", 9 de febrero de 1990)





“Gorbachov, más la Perestroika, más el derrumbe de la "cortina de hierro", más la visita del jefe ruso a Juan Pablo II, más el encuentro Gorbachov - Bush en las gloriosas aguas de Malta, donde otrora se reflejaron las naves de los cruzados, todo eso ¿no constituye una colosal maniobra de implicación del mundo entero en las mallas de una política convergencialista y autogestionaría?





Actualidad del Mensaje de Fátima, 75 años después
(Manifiesto publicado originalmente en el "Diario de las Américas", Miami, 14 de mayo de 1992, extractos)




"La espectacular caída del muro de Berlín y de la cortina de hierro, el 9 de noviembre de 1989, con las conmociones políticas que le precedieron y le siguieron en los países del Este europeo, no podían dejar de ser asociadas a lo que fue previsto en Fátima. ¿No serían tales acontecimientos señales de que Nuestra Señora estaría cumpliendo sus promesas? El referido artículo del "The Wall Street Journal" (27 sept. 91) focaliza precisamente esa cuestión.

Increpación al mundo, amenaza de castigos, promesa de paz.




¿Qué puede extraer del mensaje (de Fátima) un lector medio, que a su lectura consagre una atención suficientemente seria? Un lector en tales condiciones retiene el hecho supremamente grave de que Nuestra Señora increpa al mundo por ciertas culpas y lo amenaza con determinados castigos en el caso de que sus pedidos no sean atendidos.

El carácter condicional de las promesas de Fátima queda así perfectamente configurado. Es decir, Nuestra Señora deja una vía abierta para que la humanidad pueda escapar del castigo inminente mediante la enmienda de la vida. En este sentido, resalta también el carácter expiatorio de los pedidos hechos por Nuestra Señora: la Comunión Reparadora de los primeros sábados de cinco meses seguidos y la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de Maria. Si tales pedidos fueran atendidos, Rusia se convertiría, abandonaría sus errores, y ese factor fundamental de perturbación del mundo cesaría de actuar. El mundo volvería a gozar de la paz: la paz de Cristo en el Reino de Maria.



La crisis moral en Occidente no hizo sino acentuarse

Pregunta: las culpas, los pecados cesaron? La expiación fue hecha? La consagración de Rusia se realizó en los exactos términos establecidos por Nuestra Señora? Respuesta: para ir, antes de todo, a lo más evidente, la crisis moral en Occidente, de 1917 para acá, no hizo sino acentuarse rápidamente.

Las modas se degradaron, aproximándose al nudismo cada vez más generalizado. La asombrosa inestabilidad de los matrimonios, la práctica de la prostitución que se ostenta desvergonzadamente, la aceptación de la homosexualidad como un hecho normal, el número de apostasías en el Clero y en las filas de las Órdenes religiosas de ambos sexos por motivos que tienen mucho a ver con la desestima del voto de castidad, la coeducación de niños y niñas, la educación sexual en las escuelas, los artificios creados para la disminución de la natalidad, son otros tantos síntomas de la degeneración que afecta a sectores cada vez más amplios de las sociedades del Occidente.

La secta atea del comunismo procuró construir una sociedad sin Dios


En cuanto a los países de Oriente dominados por la secta atea del comunismo, en ellos fue construida una sociedad en la cual se buscó proscribir totalmente la idea de Dios. Desde la vida del Estado hasta los detalles más menudos de la vida de cada individuo, todo se organizó en contestación a lo que postula el Derecho Natural codificado en los Diez mandamientos de la Ley de Dios. La legislación comunista abolió la propiedad privada, instituyó el igualitarismo más completo y prácticamente extinguió la familia, transformando el matrimonio en un mero registro público que insignificantes formalidades legales pueden alterar según la voluntad del par que episódicamente se juntó.


Reforma de la moralidad, la gran olvidada

Así, entre tantas reformas de las que todo el mundo habla como necesarias – tanto en Occidente como en Oriente – nadie pleitea la solución de lo que más ofendió a Nuestra Señora, es decir, la reforma de la moralidad, tanto particular como pública, la restauración de la familia, el fortalecimiento de la indisolubilidad y sacralidad del matrimonio, la autoridad de los padres sobre los hijos, la sustracción de éstos a la intromisión abusiva del Estado que oficialmente es por lo menos laico, sino directamente ateo, etc. etc.

Los pedidos de Nuestra Señora no fueron atendidos en un punto fundamental


Por lo tanto, sin entrar aún en la discutida cuestión de si las sucesivas consagraciones del mundo al Inmaculado Corazón de Maria hechas por los Pontífices llenaron las condiciones establecidas por Nuestra Señora para la conversión de Rusia (nación que debería merecer una mención especial en la fórmula de la consagración), cualquier afirmación en el sentido de que las promesas de Fátima están cumpliéndose exigiría la mayor circunspección, dado que, de parte de los hombres, no hubo correspondencia a los pedidos de Nuestra Señora en un punto fundamental: la enmienda de vida.

Perestroika, de la esperanza a las espinas


No obstante, es un hecho que la promesa gorbacheviana de instauración de la perestroika en Rusia produjo, dentro y fuera de aquel país, tal vez uno de los mayores terremotos geopolíticos de la Historia. Naciones mantenidas bajo el guante de hierro del comunismo soviético, que no vislumbraban la menor esperanza de liberación, súbitamente sacudieron ese yugo y tomaron su propio destino en la mano. Alemania dilacerada de alto a bajo se unificó. ¿Cómo no ver con ánimo esperanzado tan alentadoras transformaciones?


Pasados, sin embargo, los primeros momentos de optimismo, la mirada de los observadores realistas comenzó a discernir espinas en el tallo de las rosas. Setenta años de comunismo en Rusia y cerca de medio siglo en las naciones satélites o anexionadas produjeron una devastación en las instituciones y una apatía en las poblaciones que no dan señales de pronta recuperación.
Por el contrario, los analistas y los mass media mundial pasaron a focalizar cada vez con mayor frecuencia el gravísimo problema de las migraciones – hablando algunos en decenas de millones – de hambrientos de esas naciones en búsqueda de condiciones de supervivencia en el Occidente. Los pueblos de las naciones occidentales fruncen el ceño delante de la perspectiva de esa nueva "invasión de bárbaros", la cual, si llegara a alcanzar las proporciones pronosticadas, produciría por su parte devastaciones inimaginables.

Además del despauperamiento económico, la inmigración de etnias tan diferentes hará que en el futuro esas naciones pierdan la identidad consigo mismas. Occidente, que resistió mal a la predicación doctrinaria del comunismo, veríase destrozado por una operación aparentemente a-ideológica.

A esta altura una pregunta se impone, ineludible. Cuando Gorbachov determinó la caída de la cortina de hierro, no era exactamente éste el efecto que él tenía en vista?

Retractación o metamorfosis del comunismo?

Los espíritus más avisados siempre miraron con desconfianza la Perestroika, temiendo que ella contuviera una jugada soez del comunismo. Hoy la opinión pública del Occidente va lentamente percatándose de que los verdaderos fines de la Perestroika eran en realidad obscuros.

Tal vez no esté lejos el día en que la autenticidad discutible de la retractación del comunismo revele que ésta no fue sino una metamorfosis, y que de la larva descompuesta sale volando la "linda" mariposa de la autogestión... Autogestión que todos los teóricos y líderes máximos del comunismo, desde Marx y Engels hasta Gorbachev, siempre presentaron como la versión extrema y cabal del comunismo, la quintaesencia de él. En el preámbulo de la Constitución soviética, estaba afirmado con todas sus letras. El comunismo, aparentemente derrocado, si habría así diseminado, a su modo, por todo el mundo.

En este punto, sí, se confirmarían las de Fátima, que advierten: si los hombres no se enmiendan, Rusia esparcirá sus errores por el mundo!

Lucidez, vigilancia y coraje



Importa, pues, en alto grado, interpretar el Mensaje de Fátima de forma auténtica, para que los espíritus se mantengan lúcidos, vigilantes y corajosos delante de acontecimientos extraordinarios que puedan advenir, lanzando a la humanidad en la perplejidad y en la aflicción.

Para los que tienen fe, resonarán siempre a sus oídos las palabras de Nuestra Señora en Fátima: "Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará".

jueves, 20 de noviembre de 2008

Cuando un desaparecido aparece

Las respuestas pendientes
Gonzalo Rojas Sánchez



Cada vez que aparece un desaparecido, se presenta la oportunidad de reavivar dos preguntas fundamentales sobre el tema.
Ciertamente no son las interrogantes que se hace la izquierda; obviamente ellos tienen las respuestas a esas incógnitas, pero nunca las entregarán.


En primer lugar, ¿los desaparecidos corresponden en buena proporción a las mismas personas que integraban los aparatos militares de la UP y del MIR?


Pascal, uno de los fundadores del MIR ha afirmado que existían "organizaciones populares, milicianas" a las cuales algunos oficiales de la FACH se comprometieron a entregarles armas en caso de golpe de estado. Más aún, agregó que Fidel les había dicho que en esa situación "nos iba a entregar aunque fueran las armas que estuvieran en la Embajada", a lo que el embajador y los oficiales ahí presentes se negaron el 11 de septiembre. De todos modos, relata Pascal, "tuvimos que salir a balazos de ahí, para no quedarnos encerrados. (...) Ellos tuvieron que replegarse, nosotros pudimos hacernos paso".

Pascal sólo ha recordado lo que Corvalán y Altamirano habían dicho con anterioridad, en sordina o a los cuatro vientos.


En efecto, en su informe de 1985 al Pleno del PC en la clandestinidad, el Secretario general de los comunistas había descrito con detalle la organización armada de su entidad: "Nosotros habíamos creado las Comisiones de Vigilancia del partido, cada una de ellas, compuesta por 10 hombres. Observaban una disciplina semi-militar y llegaron a contar con cerca de tres mil miembros en todo el país. Además disponíamos de los grupos chicos, constituidos por cinco personas cada uno, de una edad compatible con el manejo de las armas y para desempeñarse como buenos combatientes dado el caso. El número de grupos chicos era de 200." Unos 4.000 en total, por lo tanto.

Y los socialistas no se quedaban atrás. Según las palabras de Altamirano en un conocido libro-entrevista, el aparato armado del PS lo conformaban "más o menos mil a mil quinientos hombres con armas livianas. No era tan poco si se hubiera coordinado con el aparato militar del MIR que era bastante más importante que el nuestro, con el Partido Comunista que también era mayor y con los que tenían el MAPU y la Izquierda Cristiana." Otros 4.000 sujetos en total, por lo tanto. Sumando y sumando, estamos hablando de unos 8.000 a 10.000 tipos en armas y con diversos grados de instrucción.

La segunda pregunta es consecuencia de la primera: ¿qué hicieron esas personas, esos 8 a 10 mil tipos, entre el once de septiembre de 1973 y diciembre de 1974? ¿Jubilaron?
A los jueces, no les interesa. Es tarea de historiadores.

Polémica en el Congreso español

Santa Maravillas de Jesús odiada por los socialistas
34 años después de su muerte
Julio Alvear Téllez



La carmelita Santa Maravillas de Jesús (1891-1974), una de las más altas contemplativas del siglo XX, perseguida por los rojos durante la guerra civil, no podrá tener una placa en su memoria en el Congreso, cuyo edificio la vio nacer. El hecho es el resultado de un amplio debate que ha saltado incluso a la primera plana de los periódicos.

¿La causa del rechazo a colocar esta placa? Razones en realidad no hay, sólo un motivo que se encarna en un movimiento político cuya identidad todos conocemos: el socialismo. A fuer de mostrarse renovado y “civilizado” para obtener votos, nos hemos olvidado ya de su filosofía profundamente materialista y sus anhelos militantemente anti-cristianos.
El odio instintivo hacia lo católico no consiguió esta vez guardar sus apariencias dentro de los límites del envase constitucional llamado “laicismo” (o “a-confesionalidad”). Y nos han espetado con su sincera desfachatez : ¡Es como mucho! ¡No permitiremos que una monja, además carmelita, más aún elevada a los altares, tenga una placa en su recuerdo en el mismo edificio del Congreso de los diputados que la vio nacer. Así piensan ellos.

Lo que no puede permitirse, pensamos nosotros, es que a cada momento nos olvidemos que los enemigos de Dios no transan aún en sus mínimos detalles. Lo sucedido con la placa de la Madre Maravillas de Jesús es una noticia que nos recuerda esta tremenda realidad. Y nos insta a dos cosas: a no engañarnos con las falsas apariencias de nuestros adversarios y a aprender que nuestro amor a Cristo tiene que ser tanto más combativo cuánto más digna de ser defendida es su causa. Aún en sus mínimos detalles.
Y un aviso a los chilenos. El socialismo español es modelo para los "moderados" y "renovados" del viejo y rencoroso socialismo chileno. Allá en Chile sabemos que gustan de ser invitados a la mesa por el Cardenal Errázuriz. Pero si acá en España, la santidad no es óbice para la ofensiva socialista, allá en Chile menos lo será la sonrisa del Sr. Arzobispo de Santiago.

Ahora, invitemos a los socialistas a meditar algunas letras de Santa Maravillas de Jesús, para refrigerio de sus almas:


"Yo no quiero saber otra cosa sino amar al Señor. ¡Qué pequeño, qué nada se ve el mundo y qué insensatas todas las luchas y deseos que en él hay! "

"Yo no quiero la vida más que para imitar lo más posible la de Cristo."

"Veo al Señor cargado de los tesoros de su amor y necesitando almas vacías donde poder depositarlos".

"Las obras de Dios tienen que llevar su sello, que es el de la cruz. Cuando Él lo quiera, todas las dificultades se desharán como la espuma"

"No esté triste, pase lo que pase. Las penillas al fondo del Corazón de Cristo, y en el suyo sólo su amor y su gloria."

"Dejémonos purificar, iluminar y consumir por Él, que Él solo es la razón de nuestra vida..."

"Bendito sea nuestro Dios, que nos dio a su Madre por Madre nuestra" .

"Si se entrega de veras a Ella, le llenará del amor de su Hijo"

Lo más eficaz, tanto para la conversión como para el mayor fervor de la vida, es el rezo del santo Rosario. Jesús dará a su Madre todo cuento le pida"

¡Que hermoso es prescindir de criaturas y ver a Dios en todas!.

"No olvide que todo nos viene de Jesús por María" .

"Los santos fueron santos, porque quisieron, con inmenso querer, ser fieles" .

"La santificación se forja cuando Dios va quitando al alma todo, y la deja como en un inmenso desierto".

"Los santos son los que verdaderamente son poderosos, porque tienen al mismo Señor con ellos" .

"El Señor nunca deja de inspirar al alma lo que debe hacer, siempre que ella le escuche en vacío de todo lo suyo"

"Necesito vivir olvidada, desconocida, despreciada, lo más cerca posible de su vida santísima. No tengo más que esta vida, y quisiera darle durante ella todo el dolor, toda la humillación que sea posible".

"El Señor busca almas vacías, para llenarlas de Sí.

"El camino de la propia santificación es el santo misterio de la cruz"

"La cruz es un tesoro del cual no nos quiere privar este Rey nuestro, que conoce tan bien su valor"

"En la cruz es donde más se logra la unión con Cristo nuestro Bien" ."¡Cómo bendeciremos en la otra vida la bendita cruz!" ."El fruto del sufrimiento es estar cada día más cerca de Dios"

"¡Cuantas cosas pasadas..., pero Cristo no pasa!".

"¿Miedo a la muerte? Si la muerte no es más que echarse en las manos de Dios."

* * *

Los detalles de la polémica, bastante escabrosos, no te los puedes perder. Está implicado incluso el Presidente del Gobierno, Sr. Rodríguez Zapatero. Te dirigimos a la versión publicada por “La Vanguardia” de Barcelona (cable de agencia EFE):

http://www.lavanguardia.es/politica/noticias/20081119/53581834345/la-placa-de-la-monja-santa-maravillas-no-estara-en-el-congreso.html

Si quieres conocer la “maravillosa” historia de Santa Maravillas en el momento de su muerte (Artículo del Padre Simeón de la Sagrada Familia OCD): http://www.alfayomega.es/estatico/anteriores/alfayomega350/enportada/ep_reportaje3.html

lunes, 17 de noviembre de 2008

En el Mes de María

Invoca a María, Estrella del Mar
(San Bernardo)


"Y el nombre de la Virgen era María” (Lc. 1,27).
Hablemos un poco de este nombre que significa, según se dice, Estrella del Mar, y que conviene maravillosamente a la Virgen Madre. (...) Ella es verdaderamente ésta espléndida estrella que debía levantarse sobre la inmensidad del mar, toda brillante por sus méritos, radiante por sus ejemplos.

¡Oh! tú, quien quiera que seas, que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, en medio de las borrascas y tempestades, si no quieres zozobrar, no quites los ojos de la luz de esta estrella.

Si el viento de las tentaciones se levanta, si el escollo de las tribulaciones se interpone en tu camino, mira la estrella, invoca a María.
Si eres balanceado por las agitaciones del orgullo, de la ambición, de la murmuración, de la envidia, mira la estrella, invoca a María.
Si la cólera, la avaricia, los deseos impuros sacuden la frágil embarcación de tu alma, levanta los ojos hacia María.

Si, perturbado por el recuerdo de la enormidad de tus pecados, confuso antes las torpezas de tu conciencia, aterrorizado por el miedo del Juicio, comienzas a dejarte arrastrar por el torbellino de tristeza, a despeñarse en el abismo de la desesperación, piensa en María.

En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María.
Que su nombre nunca se aparte de tus labios, jamás abandone tu corazón; y para alcanzar el socorro de su intercesión, no descuides los ejemplos de su vida.
Siguiéndola, no te extraviarás, rezándole, no desesperarás, pensando en Ella, evitarás todo error.

Si Ella te sustenta, no caerás; si Ella te protege, nada tendrás que temer; si Ella te conduce, no te cansarás; si Ella te es favorable, alcanzarás el fin.
Y así verificarás, por tu propia experiencia, con cuánta razón fue dicho: “Y el nombre de la Virgen era María”.

(San Bernardo, alabanzas de la Virgen María, “Super missus”, 2ª homilía, 17 - apud Pierre Aubron SJ, L’ouvre mariale de Saint Bernard, Edition du Cerf, Paris, Les Cahiers de la Vierge, n° 13-14, marzo de 1936, pp. 68-69)

viernes, 14 de noviembre de 2008

Aspectos médicos de la muerte de Cristo (II)

Dr. Gonzalo Alvear Téllez


Segunda Parte

Fisiopatología de la muerte de Cristo

Se entiende por fisiopatología al estudio del malfuncionamiento de los órganos y sus causas.
Para comprender a plenitud las causas más probables de la muerte de Jesús, es importante establecer 2 situaciones:

Primero, Cristo gozaba de buena salud.

Esto se puede inferir por varios datos. En esos tiempos, los traslados de un lugar a otro se hacían preferentemente a pie, en bote o sobre algún animal. Generalmente se dormía a campo abierto. Jesús y sus discípulos recorrieron varios pueblos no tan cercanos a lo largo de su Ministerio, lo que no se podría haber hecho si hubiesen existido problemas físicos.

Además, Jesús era una persona joven, por lo que es poco probable que sufriera enfermedades crónicas. Por último, según los Evangelios, soportó sin mayores problemas aparentes los rigores de su Ministerio, como por ejemplo la ayuna durante 40 días en el desierto.

Segundo, probablemente los soldados romanos fueron particularmente crueles con Jesús.
Ya vimos que la intensidad y crueldad tanto de los azotes como de la crucifixión dependían en gran medida de los ejecutores. Si pensamos que Jesús había sido el centro de atención por lo menos durante la semana previa a su muerte (recordemos la entrada triunfal a Jerusalén), debió recibir mayor "atención" de los verdugos.

Además, Jesús fue condenado por los romanos por nombrarse Rey de los judíos, es decir, en cierto modo un insurrecto para ellos.

Por último, debemos recordar que Jesús fue crucificado un día viernes, por lo que su agonía y muerte no podía “alargarse” hasta el día siguiente, ya que para los Judíos era Sabbath, por lo que se podría sospechar que los Sacerdotes le pidieron a Pilatos realizar la tarea en forma rápida, lo se podía hacer extremando la severidad de los castigos. Esto se comprueba con la coronación de espinas ya que fue un acto de crueldad extrema, único registrado en la historia, absolutamente innecesario y que demuestra la barbarie y severidad particular del castigo.

¿Cuáles fueron, entonces, los principales factores que llevaron a Jesús a la muerte? Analicemos esto bajo lo que hemos denominado fisiopatología de la Pasión y Crucifixión.

Existen, a nuestro entender, 5 puntos esenciales en el desarrollo del proceso fisiopatológico que llevó a la muerte a Cristo. Estos son: el dolor agudo persistente no controlado; los politraumatismos; la hipovolemia; la insuficiencia respiratoria y el "shock emocional", en un sentido técnico médico.

Cada uno de estos influyó en el proceso, algunos más que otros, pero todos interrelacionados. Analicemos cada uno.

1) Dolor agudo intenso no controlado

Existen varias formas diferentes de dolor y múltiples mecanismos que lo producen. Se han descrito principalmente 3 tipos de dolor: el nociceptivo, el inflamatorio y el neuropático. El primero es el dolor que uno experimenta a diario y se da en respuesta a un estímulo dañino leve.

El dolor inflamatorio se produce cuando el daño en el tejido es capaz de provocar una respuesta inflamatoria. En estos casos, el daño orgánico es considerable. Una de las características de este tipo de dolor es el desarrollo de hipersensibilidad.

La hipersensibilidad es un fenómeno que consiste en que estímulos que normalmente no producen dolor comienzan a hacerlo. Esto se explica porque la inflamación provocada por el daño es tal que existe una verdadera “sopa” de elementos químicos en las zonas dañadas y sus vecindades, lo que hace que los nervios sensitivos cercanos, es decir, aquellos que captan el dolor y que no están dañados, se comporten como si lo estuvieran.

El dolor neuropático es levemente distinto al inflamatorio. Aquí existe un daño físico de los nervios comprometidos, por lo que también implica la existencia de una lesión severa. Este tipo de dolor puede aparecer junto con el inflamatorio y sumarse sus efectos.
El dolor agudo intenso, persistente y no controlado provoca grandes trastornos fisiológicos, es decir, en el funcionamiento normal de los órganos (Figura 12).


(Figura 12)


En el sistema respiratorio, el estímulo doloroso induce una respuesta refleja involuntaria que provoca espasmos musculares en las regiones adyacentes a la lesión, fenómeno conocido como inmovilización muscular, es decir, se produce la contracción en ambos extremos de la lesión para tratar de impedir el movimiento y disminuir así el dolor.

Si la lesión es extensa y compromete la región del tórax, se producirá una disminución de los movimientos de la musculatura torácica. Si además hay daño abdominal, se compromete la movilidad de los músculos abdominales.

La disminución de los movimientos tanto del tórax como del abdomen puede tener repercusiones serias desfavorables en la mecánica respiratoria, es decir, en los movimientos musculares necesarios para que se produzca la respiración normal. La alteración de la mecánica respiratoria en respuesta al dolor agudo intenso no controlado se manifiesta en un patrón respiratorio típico que consiste, a grandes rasgos, en una disminución de la cantidad de aire “administrado” por el pulmón.

A mayor dolor, mayor inmovilidad, menos “aire disponible”. Si disminuye el aire disponible en el pulmón pueden suceder dos situaciones:
a) Aparición de atelectasias regionales
b) Aparición de hipercapnia

a) Atelectasias regionales:


La atelectasia es el colapso de un área del pulmón que se produce porque no llega el aire suficiente para mantener dicha área inflada.

Si pensamos que la función del pulmón es “tomar” el oxígeno del aire ambiental y traspasarlo a la sangre, mientras menos aire (oxígeno) tenga el pulmón disponible para traspasar, menos oxígeno se traspasará, por lo que puede producirse una disminución de la cantidad de oxígeno de la sangre, fenómeno llamado hipoxemia, disminuyendo así la llegada de oxígeno sanguíneo a otros órganos, fenómeno llamado hipoxia. Recordemos que el oxígeno es una de las materias primas para el funcionamiento de todo el organismo.

La atelectasia es, por tanto, una zona del pulmón no aireada y, por lo tanto, una zona donde no hay intercambio de oxígeno con la sangre. Por lo tanto, mientras más zonas de atelectasias existan, mayor será la hipoxemia y mayor el daño orgánico.

b) Hipercapnia:

La hipercapnia es el aumento de los niveles de CO2 en la sangre. Esto trae como consecuencia alteraciones en la función de varios órganos del cuerpo. La hipercapnia se produce principalmente por la incapacidad del pulmón de eliminarlo.

-Diafragma.

Otro fenómeno que contribuye a alterar la mecánica respiratoria es la alteración en la movilidad del diafragma. El diafragma es el principal músculo que permite la inspiración. Se ha descrito que el dolor agudo activa un mecanismo reflejo en el diafragma que trae como consecuencia una alteración en su movilidad, con la consecuente alteración de la mecánica respiratoria normal.

- Mecanismos compensadores

Frente a cualquier malfuncionamiento de algún sistema fisiológico del organismo se ponen en marcha, en forma refleja, mecanismos que tienden a ir a subsanar dichas alteraciones. Son los llamados mecanismos de compensación.

Los mecanismos de compensación frente al dolor consisten en que toda “información dolorosa” que llega al cerebro está sujeta a modulación por parte del mismo, de manera que los impulsos dolorosos por sí mismos inician mecanismos que limitan sus efectos. Esto sucede por la acción de interneuronas inhibitorias locales y vías descendentes desde el cerebro.

Uno de los mecanismos que tiene el organismo para tratar de compensar la baja en la cantidad de oxígeno entregada a los tejidos, sea cualquiera su causa, es el aumentar la cantidad de sangre “a repartir”, es decir aumentar la cantidad de sangre que bombea el corazón en un minuto (gasto cardíaco). Esto se logra aumentando la frecuencia cardíaca (latidos por minuto) y la presión arterial.

Este mecanismo compensatorio requiere, eso sí, un aumento en el trabajo del corazón, lo que trae consigo un aumento en el consumo de sus materias primas, entre ellas el oxígeno. Si recordamos que la principal consecuencia de la respuesta del sistema respiratorio al dolor agudo intenso, prolongado y no controlado es la baja en la entrega de oxígeno a los tejidos, entre ellos el corazón, esta falta de oxígeno podrá llegar a tal extremo de no permitir que el corazón pueda trabajar más, con lo que no se podrá aumentar suficientemente el gasto cardíaco, pudiendo provocar que el mecanismo compensatorio no cumpla su objetivo.

Si esta situación se mantiene en el tiempo el mecanismo de compensación se puede transformar en un mecanismo de daño adicional.

Si a lo anterior le agregamos que se ha establecido que el dolor produce vasoconstricción coronaria, es decir, se contraen las arterias que llevan la sangre oxigenada al propio corazón, lo que perjudica en gran medida que el corazón trabaje en forma adecuada con su carga habitual, más evidente se hace que en condiciones de dolor extremo, los mecanismos compensatorios cardíacos probablemente no cumplan su función.

-Aspectos psicológicos del dolor

No hay dudas que las respuestas y reacciones frente al dolor no son iguales para todos. Se sabe que estas dependen, por un lado, del daño orgánico previo y/o concomitante, principales factores de los que depende el “éxito” de los mecanismos compensatorios, pero principalmente de algunas características de la personalidad del individuo y de algunos factores psicológicos.

No es, de ninguna manera, nuestra intención siquiera tratar de analizar las características de la psicología humana de Jesús, verdadero Dios y perfecto hombre. Ello está fuera de la comprensión nuestra. Simplemente queremos acercarnos a ciertos rastros que la psicología humana tiene en común, y que por tanto, habría de ser compartida por Nuestro Señor que quizo ser hombre en todo, menos en el pecado.

De este modo podemos delinear algunos factores psicológicos que, sin duda, estuvieron presentes durante su Pasión y que necesariamente influyeron en la mayor percepción del dolor.

Se sabe que la principal variable psicológica que influye en la sensación dolorosa es la ansiedad, de manera que a mayor ansiedad probablemente más dolor se sentirá y está bien establecido, como lo veremos más adelante, que la ansiedad fue un componente intenso y constante durante las últimas horas de Jesús.

Interesantemente, otro factor psicológico que se ha descrito que contribuye a aumentar la susceptibilidad al dolor agudo es la falta de sueño y recordemos que Jesús no durmió la noche de su Pasión y fue obligado a caminar varios kilómetros recorriendo las casas de algunos Sacerdotes, la de Herodes y la de Poncio Pilatos.

Fisiopatológicamente los azotes, la coronación de espinas y la crucifixión fueron, sin lugar a dudas, las principales fuentes de dolor físico de Jesús. Estos tipos de tortura provocaban, como ya vimos, gran daño corporal con gran componente inflamatorio asociado y, por tanto, el desarrollo de intenso dolor agudo, tanto inflamatorio como neuropático.

En resumen, podríamos decir que el dolor agudo intenso y persistente provoca principalmente una alteración en la mecánica respiratoria, es decir, en la movilidad de los músculos responsables de la respiración, y también una alteración en la función cardíaca que será mayor mientras más dolor exista. Estas alteraciones son normalmente bien controladas por los mecanismos de compensación, pero si estos están impedidos de funcionar de la manera adecuada, el organismo no podrá controlar las consecuencias de un dolor persistente severo.

Probablemente, las respuestas del organismo a los intensos y prolongados dolores sufridos por Jesús durante su Pasión no fueron controladas adecuadamente debido a que junto con otros factores que veremos más adelante, no permitieron que los mecanismos compensatorios funcionasen de manera apropiada.

(Continúa en la próxima edición de Reacción Católica)

ESPAÑOLES PERDONAD, PERO NO OLVIDÉIS

"Sanguis martyrum, semen christianorum est"

Por odio de la fe católica, las hordas marxistas fusilan en noviembre de 1936 a miles de hombres, mujeres y niños, sin defensa ni procesos legales. Es lo que Garzón y los socialistas borran de la memoria histórica, entre otros muchos casos.


Los restos de cerca de 7.000 mártires reposan en fosas del "Cementerio de los mártires" en Paracuellos del Jarama. Más de cien de ellos, religiosos en su mayoría, fueron beatificados por Juan Pablo II, y otros muchos se encuentran en proceso que los llevará a los altares.

La orden de los agustinos tuvo setenta y ocho mártires en Paracuellos



Muchas cruces sin nombre son testimonio elocuente de los asesinatos en masa de los rojos




Expertos nacionales e internacionales recuperaron "la otra memoria" de la Guerra Civil en un Congreso de la Universidad CEU San Pablo en Madrid los días 6, 7 y 8 de noviembre, en homenaje a la memoria de su primer director, Federico Salmón, asesinado en 1936 por los rojos en Paracuellos del Jarama

El recuerdo de la figura de Salmón y de las circunstancias de su muerte sirvieron de estímulo para la recuperación histórica de miles de asesinados y represaliados en la zona republicana, según subrayó el rector de la Universidad CEU San Pablo, Dr. Alfonso Bullón de Mendoza, durante la Rueda de Prensa de presentación del mencionado congreso.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del prestigioso historiador estadounidense Stanley Payne y versó sobre «Memoria histórica, Guerra Civiles y represiones». Intervinieron además, entre los extranjeros, el profesor de la Universidad de Edimburgo Julius Ruiz, que habló del «Terror Rojo en el Madrid Republicano» y el profesor de la Universidad de Cardiff Robert Stradling, que se extendió sobre «Los bombarderos y la matanza de niños: propaganda, verdad y balance». En total, expusieron 18 ponentes y 54 comunicantes.


Víctimas y verdugos

Una de las sesiones más impresionantes fue la primera dedicada a «Víctimas y verdugos», en donde se escucharon testimonios de primera mano, como el del escritor Ricardo de la Cierva o de la propia nieta de Federico Salmón.


La sesión ‘Los Verdugos’, estuvo conducida por el catedrático de la Universidad de Génova, Luís de Llera, y sirvió para poner de manifiesto que la represión en la zona republicana estuvo mucho más organizada de lo que en ocasiones se ha planteado.


‘La otra memoria en la literatura’ e ‘Imágenes de la otra memoria’, nombres de la tercera y cuarta sesión, analizaron la trayectoria vital y la obra de los personajes del mundo de la cultura que se alinearon con el bando nacional. En el caso de la producción fílmica la necesidad de recomponer la memoria se hace aún más perentoria, ya que, como ha recalcado Bullón de Mendoza, “desde 1975 no hay ninguna película que dé una visión nacional de la guerra”.



El congreso concluyó con una visita guiada a las zonas especialmente significativas de la represión ejercida por el Frente Popular en Madrid, llevando a los congresistas a un recorrido por el "cementerio de los mártires" de Paracuellos del Jarama, el «Túnel de la Muerte de Usera», el cementerio de Aravaca, y los lugares donde operaban las "chekas" de Madrid.

Quién reza se salva, quién no reza se condena

San Alfonso María de Ligorio:
El gran medio de la oración



San Alfonso María de Ligorio es uno de los santos más venerados de la Iglesia. Nacido en Nápoles el 26 de septiembre de l696 en el seno de una familia de alta aristocracia, se destacó pronto por su brillante inteligencia. A los 16 años recibe ya la toga de abogado tanto en derecho civil y canónico.

La vida le prometía una brillante carrera, pero en la cima de su prestigio abandona todo para hacerse religioso. Su frase "¡Mundo, te conozco! ¡... Adiós, Tribunales!” aún retumba a nuestros oídos.

Después de su conversión se transformará en apóstol de Nuestra Señora e infatigable luchador contra todas las formas de herejías. Fue Doctor entre los teólogos a la vez que afamado predicador popular. Fue Obispo, fundador de los Redentoristas, pero también poeta y músico. Escribió alrededor de 111 obras que alcanzaron rápidamente 20.000 ediciones en más de 70 lenguas.

San Alfonso fue declarado doctor de la Iglesia el año 1871 y patrono de los moralistas católicos el año 1950.

Una de sus obras más populares es "El gran medio de la oración". Seleccionamos de aquí un trecho tremendo, que nos hace meditar profundamente sobre el papel de la oración en nuestras vidas.


Nada más claro que el lenguaje de las Sagradas Escrituras, cuando quieren demostramos la necesidad que de la oración tenemos para salvamos... Es menester orar siempre y no desmayar.. Vigilad y orad para no caer en la tentación. Pedid y se os dará... Está bien claro que las palabras: Es menester... orad.. pedid significan y entrañan un precepto y grave necesidad.

De aquí que los teólogos con San Basilio, San Juan Crisóstomo, Clemente Alejandrino y otros muchos, entre los cuales se halla San Agustín, sostienen comúnmente que la oración es necesaria a los adultos y no tan sólo necesaria como necesidad de precepto, como dicen las escuelas, sino como necesidad de medio. Lo cual quiere decir que, según la providencia ordinaria de Dios, ningún cristiano puede salvarse sin encomendarse a Dios pidiéndole las gracias necesarias para su salvación.
Y lo mismo sostiene Santo Tomás con estas graves palabras: Después del Bautismo le es necesaria al hombre continua oración, pues si es verdad que por el bautismo se borran todos los pecados, no lo es menos que queda la inclinación desordenada al pecado en las entrañas del alma y que por fuera el mundo y el demonio nos persiguen a todas horas.

He aquí como el Angélico Doctor demuestra en pocas palabras la necesidad que tenemos de la oración. Nosotros, dice, para salvamos tenemos que luchar y vencer, según aquello de San Pablo: El que combate en los juegos públicos no es coronado, si no combatiere según las leyes. Sin la gracia de Dios no podemos resistir a muchos y poderosos enemigos. Y como esta gracia sólo se da a los que rezan, por tanto sin oración no hay victoria, no hay salvación.

Que la oración sea el único medio ordinario para alcanzar los dones divinos lo afirma claramente el mismo Santo Doctor en otro lugar, donde dice que el Señor ha ordenado que las gracias que desde toda la eternidad ha determinado concedernos nos las ha de dar sólo por medio de la oración. Por medio de la oración acabamos de comprender que tenemos que acudir al socorro divino y confesar paladinamente que El solo es el dador de todos nuestros bienes.

A la manera que quiso el Señor que sembrando trigo tuviéramos pan y plantando vides tuviéramos vino, así quiso también que sólo por medio de la oración tuviéramos las gracias necesarias para la vida eterna. Son sus divinas palabras Pedid.. y se os dará... Buscad y hallaréis.

Confesemos que somos mendigos y que todos los dones de Dios son pura limosna de su misericordia. Así lo confesaba David: Yo mendigo soy y pobrecito. Lo mismo repite San Agustín: Quiere el Señor concedernos sus gracias, pero sólo las da a aquel que se las pide. Y vuelve a insistir el Señor: Pedid y se os dará... Y concluye Santa Teresa: Luego el que no pide, no recibe...

Lo mismo demuestra San Juan Crisóstomo con esta comparación: A la manera que la lluvia es necesaria a las plantas para desarrollarse y no morir, así nos es necesaria la oración para lograr la vida eterna. Y en otro lugar trae otra comparación el mismo Santo: Así como el cuerpo no puede vivir sin alma, de la misma manera el alma sin oración está muerta y corrompida Dice que está corrompida y que despide hedor de tumba, porque aquel que deja de rezar bien pronto queda corrompido por multitud de pecados. Llámase también a la oración alimento del alma porque si es verdad que sin alimento no puede sostenerse la vida del cuerpo, no lo es menos que sin oración no puede el alma conservar la vida de la gracia. Así escribe San Agustín.

Pongamos fin a este primer capítulo resumiendo todo lo dicho y dejando bien sentada esta afirmación: que el que reza se salva y el que no reza se condena. Si dejamos a un lado a los niños, todos los demás bienaventurados se salvaron porque rezaron, y los condenados se condenaron porque no rezaron. Y ninguna otra cosa les producirá en el infierno más espantosa desesperación que pensar que les hubiera sido cosa muy fácil salvarse. Pues lo hubieran conseguido pidiendo a Dios sus gracias, y que ya serán eternamente desgraciados, porque pasó el tiempo de la oración.

Le agrada al Señor que en la oración acudamos a la intercesión de María para que supla ella nuestra indignidad con la santidad de sus méritos. Así cabalmente lo afirma San Anselmo: para que la dignidad de la intercesora supla nuestra miseria. Por tanto, acudir a la Virgen no es desconfiar de la divina misericordia; es tener miedo de nuestra indignidad. Santo Tomás, cuando habla de la dignidad de María, no repara en llamarla casi infinita. Como es Madre de Dios tiene cierta especie de dignidad infinita. Y por tanto, puede decirse sin exageración que las oraciones de María son casi más poderosas que las de todo el cielo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

La ideología gay frente al escrutinio popular

El lobby gay pierde las elecciones USA
(Juanjo Romero, Infocatólica, 5/11/2008)

Las posturas de apología del aborto de políticos ‘católicos’ como Pelosi —la «Presidenta del Congreso»— o Biden —el hoy vicepresidente— han servido para que los católicos useños, con sus obispos a la cabeza, saltasen a la arena, con valentía.

Sinceramente creo que los frutos los veremos pronto, el caminó comenzó a andarse.
Pero estos americanos son muy raros, y aprovechan las convocatorias de elecciones para someter a sufragio leyes que consideran importantes. En estos comicios se votaba sobre 153 propuestas en 36 estados. La verdad es que muy heterogéneas, desde once de ellas que preguntaban sobre la apertura de casinos, a otras tres sobre la prohibición del matrimonio homosexual.

Yo estaba especialmente atento a una batalla que creí perdida —hombre de poca fe—, fundamentalmente por la desproporción de medios: la proposition 8 en California.

Estos benditos, pretendían volver a introducir en la constitución del Estado que «sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer es válido o reconocido en California», esta simple adición deja fuera de la ley los innumerables intentos para reconocer el gaymonio. En Arizona y Florida, terminado el escrutinio, han salido adelante las propuestas, se protege el matrimonio entre hombre y mujer, uniéndose a otros 26 estados que ya habían aprobado leyes de protección de la familia en las elecciones de 2000 y 2004; en Arkansas además se protege la adopción, limitándola a parejas casadas (por lo tanto los artificios que utilizaba el lobby gay quedan también fuera de la ley).

Sin embargo el caso de California era singular. Por un lado, la Prop 8, como se la conoce, era una iniciativa ciudadana, promovida por distintas plataformas agrupadas en la ProtectMarriage.com. Por otro lado era el segundo asalto.

Sorpresivamente se ganó en 2004 (con el 61%) una iniciativa similar —la Prop 22—, pero mediante prácticas de filibusterismo leguleyo (que os ahorro), fue obviada y se aprobó la ley que reconocía el matrimonio entre personas del mismo sexo.

La batalla era desigual, se tenía a la clase política en contra, a los medios de comunicación en contra, a la farándula ( Spielberg y Brad Pitt encabezan la lista de donantes al movimiento No Prop 8) en contra; Google y Apple donan a la campaña contra al Prop 8 un cuarto de millón de dólares. Cuatro años de machaque continuo, de una campaña sistemática para normalizar.

En medio de la intolerancia, e incluso violencia física, del lobby gay destacan los actos heroicos, unas veces anónimos, otras con trascendencia como la del obispo Soto. Al buen hombre le invitan a la National Association of Catholic Diocesan Lesbian and Gay Ministries (creo que no necesita traducción), y con un par, decide acudir a explicar la postura de la Iglesia. Ya sabemos cómo se las gastan los del lobby cuando están agrupados —por ejemplo en 1973, con técnicas propias de la mafia, consiguen que en contra de la opinión de la práctica unanimidad de los psiquiatras se redefina el concepto de homosexualidad—.

Pues Soto se presenta y les suelta un discurso para enmarcar. La prensa lo tituló It is sinful —Es pecado—, pero se quedaron en la superficie. Es un canto al amor, a la castidad, a la visión positiva de la persona, a que un homosexual es un buen cristiano pero la práctica de la homosexualidad no lo es. El estado de sock de la audiencia obligó al moderador a pedir perdón: no sabía lo que iba a decir el obispo, llegó a balbucear.

Escribo esto con un 91% del voto escrutado: 4.922.675 (52%) apoyan la Prop 8, 4.577.453 están en contra. Y aunque los representantes del lobby gay piden prudencia, creen que ese 9% les dará la victoria, ya han declarado esta jornada como día de la rabia (tendremos que prepararnos para recibir con la acostumbrada saña que estilan).

De confirmarse esta increíble noticia (en California ganó Obama con un 61%) crearía un precedente de que es posible la marcha atrás en las leyes contra la familia y la vida. Ya se está especulando si la ley es retroactiva a los gaymonios actuales.

La parte negativa es que no salieron adelante las propuestas de limitación del aborto. Pero la semilla está plantada. Hace más de cien años el partido Demócrata era el partido de la esclavitud, del Sur que se levantó contra el Republicano Abraham Lincoln. Hoy vuelve a estar, como toda la progresía, en contra de los débiles, de los desfavorecidos. Esta guerra cultural también la perderán.Y parafraseando a Donoso Cortés, que el mal venza es lo natural, que lo haga el
bien es sobrenatural. Pongamos los medios.

(http://infocatolica.com/blog/delapsis.php/el_lobby_gay_pierde_las_elecciones_usa)

jueves, 30 de octubre de 2008

La caída de los "grandes hombres" de Wall Street

LAS DOS CARAS DEL SUEÑO AMERICANO
Esplendor y caída de los emporios de Wall Street


Es típico del siglo XX, y de nuestro siglo que lo continúa. Sus mitos y mentiras son tan universales que todo el mundo vive de ellos hasta que, de un día para otro, alguién los derrumba. A veces, para entrar en una pendiente que lleva a un abismo moral y social aún más profundo.

Hasta ayer, los pro-hombres de Wall Street eras los modelos a seguir para un infinito número de nuestros contemporáneos. "Cómo hacer dinero a lo largo de la vida" era el live-motif para casi todos los individuos que entraban al mercado laboral en las opulentas sociedades ocidentales. El incienso al "dios" dinero se quemaba -y se sigue quemando-en los cuatro ángulos de la tierra .... menos en los países donde la hambruna sigue siendo la moneda común.

Hasta hace poco, desde la universidad hasta la "escuela de la vida", se nos venía inculcando sin cuestionamientos que el ejemplo más fundamental a seguir en la vida era el de estos sátrapas del capital. Pero hoy la situación ha cambiado. Y muchos lloran. Pero lloran por el dinero, no por el estado de la humanidad.


* * *

Leamos el reportaje que XL Semanal, del ABC de Madrid, dedica -con nombres y apellidos- a algunos de los "grandes hombres" de Wall Street.

Construir un imperio económico es una ardua tarea para un sólo hombre. Casi tanto como hacerlo desaparecer en unos meses. Pero tenemos ambos ejemplos ante nosotros. Merrill y Lynch, los hermanos Lehman, Cornelius V. Starr o Morgan y Stanley forjaron el mito del sueño americano y levantaron las grandes corporaciones financieras del siglo XX. Ahora, esos imperios han hecho agua por la avaricia de sus sucesores. Éstas son sus historias.


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